Monday, April 6, 2009

sé que no debía

empezó cuando…
me despierta a medio día un mensaje de NP y le acepto la invitación al muy controvertido museo de arte contemporáneo (MUAC) -véanse ejemplares de “Proceso” de marzo.
debí negarme: técnicamente no puedo hacer eso.

ya en el museo…
nos gustaron las fotos de periodismo de guerra (“asedio” se llamaba la exhibición, creo), aunque llegó un momento en que me sentí en una selección “artística” del periódico Metro.
también recordé que me caga la gente que te tiene que explicar el “mensaje de la obra” (por ejemplo, el de la sala de salida con los searchlights que huyen de uno era como evidente, creo).

gente indeseable…
después me pareció ver a Alejandro Gertz Manero. no lo saludé porque desde su payasada de la Paca no me cae bien.
pero fue lo de menos.
estaba ahí el NILC, autor de la sección “cantos cívicos”, tan, pero TAN llena de lugares comunes (que encima los chavos del museo se encargan de explicarte, con la monotonía del bajo de cumbia) como el pararlelismo entre los hombres y las ratas, lo feo y malote del totalitarismo, la dictadura del pop (aquí salvaría las versiones en marcha militar de “no controles” y “life is life”).
no sé ustedes, pero yo NUNCA podré tolerar el protagonismo de un artista que a falta de personaje principal sólido se pone a sí mismo a protagonizar el rollo (hace falta ser Woody Allen), y además se pone un pseudónimo en inglés, y además farolea el día que termina la exhibición, y además…
nah, huevos al NILC.

de lo perdido lo que aparezca…
nos gustó mucho la partitura midi con imágenes del jardín de la poeta en quien se basó la… bueno, esa, altamente recomendable. (nota a quien ya fue: eso de que hayan escogido la ubicación de las palabras en el libro para dibujar el piano roll hizo que el verdadero compositor fuera el editor del libro, ¿que no?)

móndrigo Mesías colgado…
después al “Mesías” de Häendel en la sala Nezahualcóyotl, que estaba hasta el gorro, hay que decir. sólo había lugar en la penúltima fila de la sala… y luego a chutarse tres horas de música (será muy Häendel pero me empalagó) esperando que sonara el famoso “Aleluya”…
pero la espera valió la pena: ¡una bola de cursis se puso de pie! y muchos de ellos cantaban (bajito), mientras una neurótica de buenas piernas los callaba una y otra vez. ameno.


encore del “Aleluya”, con más cursis (de pie) que en la primera ejecución
(el primer
encore del coro estuvo hermoso, eso sí)


¡pos si no es liturgia, ingao! yo digo que el “Aleluya” fue lo único que entendieron: de ser congruentes debieron estar de pie toda la tocada… digo, era el Mesías, no mamadas…

el asunto (inter)personal…
después charla íntima (aunque suene a TV notas) en el carro de NP. es bella. es inteligente. está dispuesta aunque temerosa. y puedo escuchar sus risitas de sarcasmo/ humor involuntario-negro-ácido todo el santo día.
todo eso me gusta mucho y no debería. no tan de cerca.

coda…
y al final tacos en el Chupacabras (C), que le tocó pagar a NP.
para los no defeños aclaro que son unos tacos que están debajo del puente de Churubusco que brinca Universidad y es de esos sitios indispensables de la ciudad que nunca aparecerán en la simplista y muy snob revista “Chilango”.

fue un buen domingo por muchas razones. NP es la pricipal de ellas.

Posted by B.A. at 22:40:52
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