cortesía de Óscar Chávez
si me quedo siento dos. (bis)
Por no sentir ni una pena, llorona,
ni me quedo ni me voy… (bis)
Por no sentir ni una pena, llorona,
ni me quedo ni me voy… (bis)
(chale, me estoy haciendo viejo, jaja)
Por la trascendencia, los récords, las primeras veces, la memoria, lo que nos legó, lo que nos dio como generación, como cambio de perspectiva…
Y siendo el español la segunda lengua hablada en más países del mundo… y siendo la banda más importante del rock en español, y siendo el rock un género tan importante…
… ¿no convierte todo eso a Soda Stereo en una de las bandas más importantes del mundo?
(y un pendejo chavillo de mi clase de armonía dijo “no prof, le falta salir más”… qué bueno que no vi bien quién era el imbécil, jajaja)
Me agarraste con la guardia baja. La voz la aguanto, hasta la presencia la hubiera aguantado… ¡pero escribir, eso no me lo esperaba! Y pos si, recaí (ya sé, qué oso). Peeero… como dijo Manuel Esperón:
—
Cuando lejos te encuentres de mí,
cuando quieras que este yo contigo
no hallaras un recuerdo de mí
ni tendrás mas amores conmigo.
Yo te juro que no volveré
aunque me haga pedazos la vida,
si una vez con locura te amé
ya de mi alma estarás despedida.
No volveré
te lo juro por Dios que me mira,
te lo digo llorando de rabia:
no volveré.
No pararé
hasta ver que mi llanto ha formado
un arroyo de olvido anegado
donde yo tu recuerdo ahogare.
Fuimos nubes que el viento apartó,
fuimos piedras que siempre chocamos,
gotas de agua que el sol resecó,
borracheras que no terminamos.
En el tren de la ausencia me voy,
mi boleto no tiene regreso,
lo que tengas de mi te lo doy
pero yo te devuelvo tus besos.
No volveré
te lo juro por Dios que me mira,
te lo digo llorando de rabia:
no volveré
No pararé
hasta ver que mi llanto ha formado
un arroyo de olvido anegado
donde yo tu recuerdo ahogare.
—
He dicho. Pos mira…
Primero intenté desahogarme, sacar todo. Ensayé un mail que no envié: demasiado resentimiento. Luego uno pequeñito y tampoco jaló: demasiada pose de “no me pasa nada”.
Al final lo conseguí: breve, claro, objetivo, sacando cosas que quería decir de una vez. No, me cae que no hay rencor. Son sólo verdades, la versión resumida de mis motivos para entrar en recuperación, en abstinencia de ti.
Todas las adicciones pesan cuando las queremos dejar: en eso estoy y no lo niego. Pero lo voy a hacer. Ya empecé.
Hoy hace un año que te conocí. Unas chelas, un vodka para tu primo, el bar, la película de “El Perfume” pronto en el cine. Las coincidencias que marean tan fácil, tan rápido.
Por el comienzo y el desarrollo, pero especialmente por el final, soy otro. Soy mejor.
Misión cumplida, señorita… honorably discharged. Gracias.
Yo (hace unos meses): le reclamo a X que no me presentó como su novio con Fulano/ le prevengo que el disco que quiere poner puede no gustarle, pues es de las cosas “raras” que escucho en mi carro/ quiero recomponer una relación de amistad.
X: “perdón. nunca puedo terminar un día bien, siempre hacia el final del día sale algo que hago mal, perdón, no lo vuelvo a hacer”/ “claro, ya nomás faltaba que TÚ también me trataras como pendeja”/ “al amor siempre hay algo que le da en la madre”.
Conclusión: a todo se acostumbra uno. Al grado, hay casos, de extrañarlo…
—
Escenario 2:
Yo (hace unos días): me meto a trabajar como burro y olvido ver a Y en la semana, después de su trabajo. Llego a casa y la encuentro por MSN. De repente lo recuerdo.
Y: “ps puedo enojarme y largarme o tratar de entender, pero vamos a tranquilizarnos, mejor nos vemos luego”. Y más tarde “claro que sentí feo que olvidaras verme, pero tal vez me vi muy exigente, perdóname tú”.
Conclusión: se supone que esa es una reacción sensata de una persona equilibrada… pero hace TANTO que no estaba con alguien así que se siente raro.
Confío en que a lo bueno nunca cuesta trabajo acostumbrarse =)